jueves, 4 de julio de 2013

Los Papas y el Rosario...






Recordemos: El Papa Juan Pablo II - quien añadió los Misterios Luminosos del Rosario - solía decir el Rosario todos los días en los jardines del Vaticano. El Padre O'Sullivan nos muestra cómo esta devoción mariana ha sido una oración constante de los papas.


Desde en tiempos de la Santo Domingo († 1221), un sinnúmero de pontífices emitieron decretos, rescriptos, cartas y aprobaciones de todo tipo, escritos en términos de lo más elocuente e impresionante en favor del Rosario. He aquí algunos de esos panegíricos:


"Los cristianos reciben todos los días inmensos beneficios a través del Rosario" (Urbano IV, †1264)


"El Rosario nos ha sido dado específicamente para servir como protección contra los grandes peligros y males que amenazan al mundo." (León X, † 1521)


Mediante el Rosario, Santo Domingo apaciguó la ira de Dios contra Francia e Italia. (Pablo II, † 1471).

"Con el Rosario, expulsamos al diablo lejos de nosotros." (Adriano VI, † 1523)


La confianza que Bonifacio VIII († 1303) depositó en el Rosario era de forma ilimitada hasta el punto que pidió ser enterrado con ropa decorada con los Misterios del Rosario. Este acto de confianza filial le agradó tanto Dios que su cuerpo fue encontrado intacto después de 300 años.


Clemente VIII († 1394) fue el autor de no menos de 19 bulas en favor del Rosario. Cuando fue elegido Papa, y tuvo que cambiarse el vestido de Cardenal por la vestimenta papal, se le vio afanado buscando en los bolsillos su rosario.


R. P. Paul O’ Sullivan, o.p. (E.D.M.)
Le Secret de la Prière, Comme être heureux, Comment être saint,
Ed. do Corso Santo, Lisboa, Portugal, 1943, Cap. 13.

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